
Los socialistas incluyen La Espina-Ponferrada y la autovía de los túneles de Riaño en su programa.
En materia de infraestructuras de comunicaciones, el programa del PSOE incluye nueve mejoras o construcciones de carreteras que persiguen que cualquier población de la región se sitúe a un máximo de media hora de una autopista o autovía. Estas actuaciones pretenden ultimar la revisión del plan autonómico de carreteras (2007-2013), en coordinación con la planificación territorial que definirá las infraestructuras de forma complementaria con el plan estratégico de infraestructuras y transportes del Estado (PEIT). Los socialistas prometen en su programa abordar la construcción de los dos grandes ejes pendientes, el interregional y el de conexión con la Meseta y Galicia. Así, incluyen la terminación de la autovía Oviedo-La Espina y la construcción de La Espina-Ponferrada y de la llamada «Y» de Fonsagrada. El cuarto de los grandes proyectos de carreteras incluye los desdoblamientos de la carretera de los túneles de Riaño (uno de los principales puntos negros de la región), y la prolongación del corredor del Nalón «hasta donde técnica, urbanística y ambientalmente sea posible». De acuerdo con las previsiones del PEIT, el compromiso electoral del PSOE para los próximos cuatro años también incluye la conexión por autovía de La Espina y Canero (Valdés), un eje que conectará las dos principales autovías transversales de la región, la del Cantábrico y la Oviedo-La Espina. Además, el programa recoge la mejora de varias carreteras convencionales, algunas de alta densidad de tráfico como Lieres-Arriondas-Llovio, la vía que comunica Navia con Grandas de Salime y la que une Soto del Barco y Pravia. También en materia de comunicaciones, Areces anunció ayer el compromiso de su partido para impulsar un «sistema autonómico de ferrocarril en el área central, las comarcas mineras y el eje Avilés-Aeropuerto». El Presidente reconoció que la capacidad de gestión del Gobierno regional en materia ferroviaria se incrementará considerablemente cuando obtenga las competencias sobre las líneas de tren que circulan exclusivamente por territorio asturiano, pero advirtió de que, con independencia de esas transferencias, «tenemos plena competencia para desarrollar un sistema autonómico que se base en acuerdos con Feve», el operador de vía estrecha. Respecto a las transferencias, el Presidente destacó que en los ocho años de su Gobierno se ha sextuplicado el número de efectivos de la Administración regional y comprometió la puesta en marcha de la carrera profesional. A continuación esbozó los principales parámetros de una reforma fiscal que persigue prevenir la negociación de las reformas que pudiera tener el sistema de financiación autonómico. «Defendió un sistema que parta de una tributación idéntica de todos los ciudadanos según su nivel de ingresos, y que a la vez sea capaz de proporcionar a las comunidades autónomas no sólo mayores niveles de autonomía, sino suficiencia de recursos». Apostó por una «equidad de servicios públicos», reforzándolos para que no deriven hacia las privatizaciones, «en contra de lo que defiende la derecha».